sábado, 29 de agosto de 2009

Raza Teckel: Perros salchicha

Se podría decir que el perro de Raza Teckel: Perros salchicha es un perro "diferente". Posee una gran diversidad de pelajes, de colores o de características, que le han permitido monopolizar un grupo él sólo. Es un perro de caza del que las primeras razas las encontramos en la Edad Media.

Es de pelo corto, el más antiguo de su descendencia y tiene su origen en el cruce de las razas Bruno de Jura, Pinscher y Terriers alemanes.

La utilización de la palabra Teckel es más reciente y se piensa que viene de la palabra "Dackel", "dachs" significa "brocha" en alemán. De ahí también viene "Dachshund" que es otra de lasformas de conocer a esta raza. En el siglo XVII comienza a aparecer una variedad de pelo largo, nacida sin duda de cruces entre la raza Epagneul alemána y la de spaniel inglésa.

Es durante el trancurso del S. XIX que los Teckels de pelo duro hicieron su aparición, debido a cruces entre la raza Schnauzer, la Dandie Dinmont Terrier e, incluso, la Scottish.

Son perros con miembros cortos, cuerpo largo pero compacto y muy musculoso. Por eso, a pesar de su apariencia, es un perro muy vivo y ágil. Cabeza alargada, va estrechándose regularmente hasta llegar a la trufa, pero sin ser puntiaguda. Las cejas son pronunciadas y los cartílagos de la nariz y de la trufa son largos y estrechos.

Ojos de tamaño medio, ovalados y con una distancia razonable uno del otro poseen una expresión viva y amistosa.

El Teckel es un perro con una fuerte personalidad, por lo que necesita de dueños enérgicos y con decisión. De todas formas, la personalidad del Teckel dependerá del tipo que sea.

El más cariñoso y, por tanto, más recomendado para la compañía, es el Teckel de pelo largo. El que tiene un carácter más fuerte es sin duda el Teckel de pelo corto. Y, finalmente, el más empleado para la caza, es el Teckel de pelaje duro.

viernes, 28 de agosto de 2009

Iguanas - Domesticación y cuidados

Las iguanas son reptiles que se acostumbran fácilmente al trato humano si estos tienes paciencia pero difícilmente se reproducen en cautividad.
Por lo general viven 15 años, si están bien cuidadas pueden llegar a los 20años.
Pueden llegar a pesar hasta 9 kilos y medir 2.20 metros aunque la mayor parte se la lleva la cola.
Cuando una persona adquiere una iguana como mascota por primera vez esta descubriendo un mundo nuevo en lo que respecta a tener mascotas. Los reptiles no son tan sociables como lo son los perros, los gatos o los pequeños roedores. No tienen interés en interactuar con los humanos, a los que por lo general temen como lo hacen muchos animales. Aún así, con mucha paciencia y perseverancia se puedes lograr que una iguana llegue a disfrutar de la presencia de su dueño al llegar al punta de que se ponga feliz de verlo.
Es muy importante que te asegures de que el terrario tiene las
condicio
nes de temperatura, humedad e iluminación necesarias para que tu iguana se desarrolle con vitalidad. Si alguno de estos factores no está como debe, lo más probable es que ella se aletargue, pierda el apetito y se enferme, lo que haría inútil cualquier consejo sobre domesticación, lo primero es su salud. Estudia también todo lo referente a alimentación para que no le falte nada y pueda crecer lo mejor posible.
Seguramente habrás escogido una
iguana sana
, con un saludable color verde, bien activa, alerta y con buen apetito. Ella debe mostrar alguna reacción cuando te acercas, como mirarte, levantarse, exponer el pliegue de piel bajo su garganta. Una iguana recién adquirida que no responde de ninguna manera, está enferma, muy estresada o deprimida con toda seguridad. Lo que es muy importante es que la lleves a un veterinario especialista en la primera semana, junto con una muestra de materia fecal. Los parásitos son muy frecuentes y es realmente sencillo eliminarlos.
Una vez que tu iguana está realmente sana y su terrario en condiciones puedes empezar a relacionarte con ella para intentar crear un vínculo de confianza entre los dos.
Cuanto más pequeña sea, mejor, pues te será más fácil manejarla.
Por lo general las iguanas extienden el pliegue bajo el mentón al verte; esta es una actitud de defensa o de agresión.
Si están enfadadas suelen mover su cabeza en un vaivén, abrir la boca y agitar su cola.
Si solo extiende el pliegue, entonces puedes intentar tocarla. Es mejor que no la levantes al principio, en cambio pon tu mano a su altura dentro del terrario en un rincón alejado y luego
acércala en un movimiento horizontal
. Mientras tanto háblale con voz calma y suave. Si te deja, puedes acariciar su cabeza o también ofrecerle una hoja tierna que le guste, como un diente de león. Nunca acerques tu mano desde arriba, pues así atacan algunos predadores y se asustan mucho. Repite este procedimiento por unos días o semanas, según la reacción de tu iguana. Cuando se de cuenta de que no intentas dañarla y ya no se asusta, pueden levantarla con cuidado. Luego levántala un ratito todos los días para domesticarla. Es importante que vayas con tranquilidad y firmeza. Si ella logra asustarte con sus demostraciones, aprenderá rápidamente lo que debe hacer para disuadirte y lo hará cada vez con mayor intensidad hasta volverse agresiva. Una iguana de 30-45 cm no puede hacerte mucho daño, así que no debes tener miedo. Por otro lado, no la levantes si lucha demasiado; la estresarás más y tendrás que apretarla para sostenerla, cosa nada agradable para ella. Si se te escapa, no la tomes de la cola, pues podría perderla. Procura levantarla en un ambiente cerrado, seguro y sin escondrijos donde luego no puedas sacarla. Así si queda suelta no tendrás problema en tomarla de nuevo con suavidad.
Puede llevarle bastante tiempo hasta darse cuenta que tus intenciones son buenas y no la lastimarás
. Debes tener mucha paciencia y seguir intentando todos los días. Ya verás que cuando lo logres te será mucho más fácil levantarla y acariciarla. Siempre háblale suavemente, no grites. Las iguanas pueden aprender algunas palabras, como No o Mal, sobre todo si las dices en otro tono de voz. También reconocen nuestro lenguaje corporal, de modo que puedes hacer signos visuales mientras hablas.
Aprende a reconocer su estado de ánimo
. Los movimientos rápidos de cabeza, agitación de la cola y la boca abierta son signos de malestar y agresividad. Mientras sea pequeña esto no debe detenerte si tienes que levantarla, pero cuídate de su boca. Una iguana pequeña no podrá lastimarte demasiado y debe acostumbrarse a que la alces. Si te muerde, no retires tu dedo de un tirón porque los dientes son muy filosos y te puede hacer un corte. Mejor espera a que abra la boca para poner tu dedo a salvo. Luego lava y desinfecta muy bien la zona. Una iguana adulta, en cambio, sí puede hacerte daño; por eso es tan importante que la domestiques desde temprano. Piensa que habrá muchas ocasiones en que tendrás que levantarla, para limpiar la jaula, para darle medicación, llevarla al veterinario o sacarla del agua para cambiarla. Además si se hace dócil podrás sacarla a tomar sol o a pasear por un jardín o la habitación y esto le resultará muy gratificante.
Un truco muy bueno para cuando tienes a tu iguana en brazos y no está muy conforme es
moverte hacia los lados lentamente
, como si acunaras un bebé. Esto parece relajarlos mucho y logra que se calmen. Si decides soltarla en una habitación procura no perseguirla para volver a atraparla. Esto la asustaría y sería un retroceso en la relación. Siempre puedes recurrir a las golosinas saludables para que acuda a ti o para premiarla cuando no es agresiva.
Domesticar a una iguana lleva tiempo y paciencia. Piensa en
por lo menos 3 meses
hasta conseguir que no se asuste y que puedas confiar en ella. Tienes que conseguir, como mínimo, poder levantarla cada vez que quieras sin que te agreda. Cada iguana tiene una personalidad diferente, de modo que tienes que aprender a conocerla para aplicar los métodos más apropiados. Con paciencia y un poco de inteligencia puedes lograr que tu iguana sea un animal afectuoso, confiable y alegre que disfrute de tu compañía.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Labradores

El origen de los labradores es en el noreste de Canadá, pero no en Labrador, sino en las islas de Terranova. Es muy probable que su ascendencia nunca se llegue a conocer, sólo que es una raza que desciende de los perros llevados por los primeros pobladores europeos a esa región. Hay referencia del Labrador ya en 1822 donde se le llamaba el Perro de Agua Pequeño, en comparación con el Terranova. Tal referencia no sólo destaca la habilidad de la raza como cobrador de aves, también se lo destaca por ser activo aun durante la temporada cuando la superficie del agua estaba congelada y por ese motivo se prefería que tuviese el pelo corto.

Son perros y no dejan de serlo por ser labradores, pero tienen una agilidad y un entusiasmo único, siempre están dispuestos a dar paseos y compañía a sus dueños y hoy en día son los preferidos para el hogar ya que aman a los niños como también los cuidan del peligro.

Es una raza muy cariñosa e inteligente ya que todo lo que se le enseñe aprendera, siempre dentro de los limites de un perro claro está.

Los hay de color amarillo, chocolate, y negro. Dos labradores amarillos siempre tendrán labradores amarillos. Dos labradores negros o dos chocolates pueden tener crías de su mismo color y también amarillos. El color amarillo en realidad abarca un amplio espectro, desde el arena que casi es blanco al cobrizo, pasando por el dorado. Todos estos colores son considerados amarillo. Se tolera la presencia de una pequeña mancha blanca en el pecho en los de color negro. Aparte del color, no existen diferencias entre un labrador amarillo, uno negro, o uno chocolate.